Ahora que estamos en plena vorágine de bodas, no puedo olvidarme de uno de los más importante protagonistas de ese día: el vestido de novia. Las que ya se casaron (entre las que me incluyo), las que están a punto de hacerlo y las que esperan hacerlo algún día, nos fijamos en los vestidos de las celebrities para captar ideas o en el peor de los casos, clonar descaradamente (¿o sólo va a poder hacerlo Amancio?). En el top de los más copiados, por el lado bueno, se encuentran los de la realeza europea, las Valentinos girls, es decir, todas esas consortes advenedizas que se decidieron por la ALTA costura en este día tan especial, entre las que por desgracia no se encuentra la nuestra (ella prefirió llevar un horrible traje que le hacía cuellicorta). Yo personalmente me quedo con el de Máxima de Holanda, por sencillo y clásico, en mikado de color marfil, sin demasiados adornos, muy apropiado para contrarrestar la espectacular tiara de diamantes que le prestó su suegra, la reina naranjita. Lo que me recuerda que cuando se tienen esos joyones de familia, no se debe recargar en nada más…..
En el top de los más copiados, por horrendos, Lady Di (las que lo copiaron en su día están ahora mismo quemando sus fotos de boda, sino se han divorciado ya), y el de la más grande en su boda con Ortega Cano (en mi tierra incluso algunas niñas lucieron una mini versión primera comunión).
David y Elisabeth Emmanuel, al paredón!
Y estamos taaaannn a gustito........
En fin, si al menos lo único hortera en tu boda es el traje, date por satisfecha: invitados en chándal, los pajes infantiles con horribles frufrús, langostinos con salmonella, pruebas del algodón, canciones horrendas perpetradas por un DJ especialista en pachanga…. …Si volviera a casarme (con el mismo, por supuesto) lo haría de estranjis, evitando cualquier horrible tentación anterior: la primera vez me salvé de todo lo mencionado, pero ¿quién te dice que en posteriores intentos te salves?….
Aquí doy una pista de dónde me casé con el marío....
¿Cuál es vuestra novia favorita? ¿Os casaríais con un traje clon?
¿Cuál es vuestra novia favorita? ¿Os casaríais con un traje clon?

Esta tendencia se ha visto en varios desfiles de la pasada semana de la moda masculina de Milán, aunque la gran noticia es que Kaneshiro va a ser la imagen de Armani para la próxima temporada otoño-invierno, Thanks God!!! (Ya me veo con una escalera arrancando carteles).

Ahora que la señora de Frade y la Obregón no tienen edad para quedarse en bikini, nos hemos quedado sin los tradicionales posados estivales. Ahora tenemos a Paquirrín o a Leticia Sabater, pero sabemos que no es lo mismo…..Lo cierto es que lo echamos de menos. Nos falta ese mini-bikini escueto que muestra una perfecta depilación, ese bronceado de rayos UVA, ese maquillaje a prueba de agua, esa puesta de sol con vestidos ibicencos, aunque…. ¿Cuál es el objetivo de este posado? ¿Qué se proponen con estas impactantes imágenes? Pues sobretodo, que veamos que están de vacaciones en algún sitio idílico y maravilloso, y nada de hotelito de oferta ni apartamento de 30 metros, no no y no, ellos están en una casa que tienen de toda la vida en la zona. Y por supuesto, que tienen un cuerpo 10, solamente “bebiendo mucho agua y durmiendo 8 horas diarias, y mi metabolismo, que es muy rápido y lo quema todo”.
Pero si algún posado veraniego me gusta sin duda es el de los protagonizados por las familias perfectas. Todos bronceados, todos conjuntadísimos, todos tan felices. ¿Se cree alguien que en una familia todos vistan igual? Exceptuando a los niños (no tienen voz ni voto en temas estilísticos, aunque algunas como yo dieran la lata en su momento) ¿quién se cree que en una familia no exista el niño macarra, la niña rasta, el cuñado pijo, el padre hortera, la madre antiguita, etc, etc…?
La uniformidad ha muerto, y la globalización más. En las tiendas de moda que se jactaron de decir que podían vender lo mismo en Tokio que en Madrid ahora luchan por lo exclusivo, por lo único, así que ¿porqué vestir todos iguales en estos posados? Yo voto por cambiar este año el de nuestros royals, escenario incluido: posado en la puerta de Isidoro del centro de Palma de Mallorca, con los carteles de las rebajas detrás, y cada uno vestido de las más diversas tendencias de esta SS 08: uno con flores, otro con plumas y flecos (no diré quién), otro con barras y estrellas……y por supuesto, nada de moda española, o mercadillo o alta costura, odio los términos medios.
Es un hecho, el minimalismo ya está aquí. Los 90 nos lanzaron a esa tendencia, desprovista de todo lujo y artificio, llegando a rozar en sus últimos coletazos la nadería. Lanzada desde el mundo de la arquitectura, Mies Van Der Rohe lanzó la frase que se hizo tendencia: “menos es mas”: la simplicidad, las líneas rectas, el monocolor…….uf, como todo lo que se sobreexplota, termina aburriendo. Pero no penséis que vuelve tal y como lo dejamos en los noventa, de eso nada. Se trata de una vuelta de tuerca al modelo minimalista, reduciendo la importancia de los complementos y volviendo hacia los tejidos, los brocados, las mezclas de colores…..¿es posible? Después de años diciéndonos que un buen bolso o unos altísimos tacones nos pueden salvar cualquier look, ahora nos cuentan que tenemos que focalizar nuestra atención en la ropa….y yo me pregunto, ¿qué adaptación harán de ello aquellas firmas (especialmente algunas) que viven prácticamente de vender bolsos y gafas de sol? Será de verdad una tendencia o sólo una locura del genial Dries Van Noten? Queridas amigas, el tiempo nos lo dirá.
Lacroix también se sube al carro....
Este año prometo arrasar en las rebajas. En mi caso se dan varias circunstancias para ello: la temida crisis ha hecho que mis gastos se reduzcan, el mal tiempo no me ha animado a comprar faldas floreadas, y además la elevada carga de trabajo de esta primavera ha hecho que mi tiempo de shopping se haya reducido al mínimo.Así que siguiendo mis propios consejos, me lanzaré a las 10.00 a las puertas de Isidoro, Amancio y demás a la caza y captura de la ganga. Pero esta vez no quiero correr, ni lanzarme contra los montones de ropa ni pelearme en los probadores por una talla más o menos: esta vez, desoyendo los consejos de la OCU, de publicaciones varias y demás, compraré lo que me apetezca, lo que me indique mi instinto, porque parto de una verdad irrebatible: tengo ropa más que suficiente, un armario lleno de camisetas, faldas, vestidos y zapatos. Una vez cumplido el fin para el cual el vestuario ha sido creado, taparnos y resguardarnos, (“yo no me visto, yo me tapo” Carlos Larrañaga dixit) todo lo demás es accesorio. Partiendo de esta premisa, compraré por puro capricho: porque yo lo valgo.

El día que se estrena en España la película más esperada por los fashionistas (aunque ya llevamos meses viendo los estilismos) no tenía más remedio que incluir a Carrie como 3 B de esta semana, si, queridos, sí, ella también puede dar lugar a un outfit sencillo y baratito: camiseta negra básica, falda floreada y veraniega, y el toque chic: fulard en la cabeza (en su caso llevaba un suéter, pero el efecto es el mismo, muy atentos porque vuelven). Espero que disfrutéis de la película.
P.D.: Por aquello de hacer patria, este fin de semana en Córdoba se celebra por primera vez la noche en blanco, en este caso flamenca. Disfrutad de una actividad gratis total, más información aquí. (Espero que después de esto Rosa Aguilar me nombre imagen de la ciudad como mínimo)

Las tendencias no sólo llegan a la ropa que nos ponemos, sino, por ejemplo, a las cremas que nos echamos. Hubo un tiempo que todas las cremas llevaban extracto de gingko biloba, de ahí nos fuimos al té verde, del té verde al aloe vera, y qué es lo próximo? El bambú.
Numerosas marcas asiáticas empiezan a incluir el bambú en sus ingredientes: sal con bambú, que promete ser más sana que la ordinaria de mesa, el cepillo de dientes de bambú, mucho más ecológico que el plástico, camisetas de bambú, incluso Kenzo ha sacado toda una línea de hidratantes y cremas faciales.
Numerosas marcas asiáticas empiezan a incluir el bambú en sus ingredientes: sal con bambú, que promete ser más sana que la ordinaria de mesa, el cepillo de dientes de bambú, mucho más ecológico que el plástico, camisetas de bambú, incluso Kenzo ha sacado toda una línea de hidratantes y cremas faciales.

Desde luego, yo no discuto las propiedades del bambú. El bambú, planta tropical, de alto contenido en sílice, ha sido utilizada tradicionalmente en la medicina china por sus beneficios para las articulaciones, por intervenir en la síntesis de colágeno. Evidentemente, sus propiedades están más que demostradas, pero….¿ hasta cuándo vamos a estar cambiando las modas en cuánto a los ingredientes activos de las cremas que usamos? Porqué si algo nos funciona tenemos que dejarlo por una simple moda? Lo malo de todo esto es que plantas que nos proporcionan grandes beneficios empiezan a tener un precio elevado por una simple tendencia. Lo grave es que allá donde se cultivan todas estas plantas “de moda”, los agricultores reciben salarios ínfimos, para que posteriormente las marcas supuestamente naturales se beneficien de sus “efectos”, y no me refiero a una piel más tersa, sino a los económicos. Os dejo la reflexión.

Este post me trae a la memoria la famosa batalla en el bosque de bambú, con Kaneshiro como protagonista
El marío, en cuanto empieza a hacer buen tiempo, enseguida rebusca en el armario sus pantalones cortos (tiene docenas, luego yo soy la gastosa) y ya no se los quita hasta septiembre. Es una prenda fresca, cómoda y versátil (se puede llevar incluso para salir de noche), pero con múltiples peligros: el más mínimo resbalón puede lanzarte al abismo de la cutrez. Así que aquí lanzo algunas ideas, que no consejos:
- Unas bermudas no deben ser ni muy cortas ni muy largas: la medida exacta es justo por encima de la rodilla. Si son muy cortas, se te ve el boxer (arggggg); si son muy largas, y además tus piernas son delgadas, irás de hábito franciscano.
- Evita los estampados, parecerá un traje de baño.
- Zapatos: menos los de vestir, en principio impera el todo vale, a excepción de unos: las chanclas. En ciudad, la chancla ha muerto. Tuvieron su momento allá por el 2004, pero ahora a 400 kilómetros de la playa más cercana no, no y no.
- Huye de los estilismos más vistos (con camiseta o polo) y lánzate a llevarlo con camisa de manga larga o por qué no, con chaleco y corbata. En las pasarelas se han visto con chaqueta, algo difícil de lanzar a la calle, aunque ya se ha visto algún intento, con excelente resultado.
Y por supuesto, siempre y a todas horas, attitude. Libertad, despreocupación, pasotismo? Tal vez, pero muy apropiado para el verano, que está a punto de llegar.
- Unas bermudas no deben ser ni muy cortas ni muy largas: la medida exacta es justo por encima de la rodilla. Si son muy cortas, se te ve el boxer (arggggg); si son muy largas, y además tus piernas son delgadas, irás de hábito franciscano.
- Evita los estampados, parecerá un traje de baño.
- Zapatos: menos los de vestir, en principio impera el todo vale, a excepción de unos: las chanclas. En ciudad, la chancla ha muerto. Tuvieron su momento allá por el 2004, pero ahora a 400 kilómetros de la playa más cercana no, no y no.
- Huye de los estilismos más vistos (con camiseta o polo) y lánzate a llevarlo con camisa de manga larga o por qué no, con chaleco y corbata. En las pasarelas se han visto con chaqueta, algo difícil de lanzar a la calle, aunque ya se ha visto algún intento, con excelente resultado.
Y por supuesto, siempre y a todas horas, attitude. Libertad, despreocupación, pasotismo? Tal vez, pero muy apropiado para el verano, que está a punto de llegar.
En mi escapada de fin de semana por esta isla maravillosa no podía dejar de venir al mercadillo más famoso de Ibiza, Las Dalias. Los que ya han visitado la isla lo conocerán de sobra, para los nuevos, se celebra todos los sábados del año a lo largo de todo el día. Artesanía, vestidos, romanas, cinturones, bisutería, todo muy diferente a lo que encuentras en tu mercadillo habitual, con el aliciente añadido de poder descansar entre compra y compra tomando té frío, zumos de frutas y escuchando buena música.
Existen más mercadillos por la isla, y multitud de puestos callejeros, pero Las Dalias simboliza el último bastión de una Ibiza colorista, libre, y hippie.
El verano ha llegado.

El año pasado un domingo caluroso de Junio nos amontonamos en la Plaza de la Paja en Madrid con la sana intención de disfrutar de un domingo de mercadillo en Londres. Los puestos más vanguardistas de Candem y Portobello, y el aperitivo de Fish &chips hicieron el resto.
Y este año repetimos la experiencia, así que me cogeré del brazo de Mr. Chic y nos dirigiremos con paso firme a la Plaza de las Ventas, donde a partir de las 12.00 horas del día 21 de junio tendremos la oportunidad de conocer a Henry Holland, el creador de las famosas camisetas House of Holland, encontrar auténtica ropa vintage de Portobello, disfrutar de los músicos callejeros traídos directamente del underground londinense, y por supuesto, divertirnos cazando tendencias entre el público asistente ¡Nos vemos en el Beefeater London Market!
Más información en Londonize.com
Por fin parece que la primavera quiere quedarse entre nosotros, aunque por poco tiempo, pues el verano se acerca. Y en este período de armarios llenos de ropa revuelta de varias temporadas, ¿por qué no ponernos las botas de invierno, minifalda vaquera de verano, y camisa romántica de primavera? Esta bella japonesa, pillada en Omotesando, combina las temporadas sin perder estilo, y con la piel blanca blanquísima.P.D. Adivinanza sencilla: Este fin de semana me voy en busca del buen tiempo, de la rica comida y de la grata compañía…¿¿Adónde voy??

Muchos de los lectores sois estudiantes, o lo habéis sido alguna vez. Por ello, supongo que sabréis en que consistirá esto de tener que estudiar. Yo puedo decir que por suerte no tengo que volver a sentarme a estudiar, pero como lo he tenido que hacer durante laaaaaaargos años, entiendo lo que están sufriendo algunas personas debido a sus exámenes de fin de curso.
El problema más grande a la hora de afrontar los exámenes no son los exámenes, sino las pocas ganas que hay de estudiar. Lo primero que hay que hacer es reconocerlo, como las adicciones. Te apetece hacer cualquier cosa menos eso: ayudar a tu madre a doblar calcetines, quitar el gotelé, ir a una reunión de tu comunidad de vecinos, todo todo menos estudiar.
Pero nosotros a lo nuestro. ¿qué te pones para estudiar, y para ir a los exámenes? Es muy diferente ir a la biblioteca el resto del año (modelitos a tutiplén, últimos clones de Amancio) que ir a lo que de verdad te juegas: a olvidarte por unos meses de la tortura. Lo peor es afrontar ese mes cuando todo el mundo está en las piscinas poniéndose moreno, y tu cada vez más mimetizado con el color de los folios que lees. Aquí lanzo algunas ideas:
- El estilismo debe girar en torno a dónde guardar las chuletas. Si llueve o hace frío, es muy sencillo: una chaqueta con bolsillos. Si hace calor, una falda tipo plaid, debajo de cuyo dobladillo siempre se pueden guardar los temas más odiados…
El problema más grande a la hora de afrontar los exámenes no son los exámenes, sino las pocas ganas que hay de estudiar. Lo primero que hay que hacer es reconocerlo, como las adicciones. Te apetece hacer cualquier cosa menos eso: ayudar a tu madre a doblar calcetines, quitar el gotelé, ir a una reunión de tu comunidad de vecinos, todo todo menos estudiar.
Pero nosotros a lo nuestro. ¿qué te pones para estudiar, y para ir a los exámenes? Es muy diferente ir a la biblioteca el resto del año (modelitos a tutiplén, últimos clones de Amancio) que ir a lo que de verdad te juegas: a olvidarte por unos meses de la tortura. Lo peor es afrontar ese mes cuando todo el mundo está en las piscinas poniéndose moreno, y tu cada vez más mimetizado con el color de los folios que lees. Aquí lanzo algunas ideas:
- El estilismo debe girar en torno a dónde guardar las chuletas. Si llueve o hace frío, es muy sencillo: una chaqueta con bolsillos. Si hace calor, una falda tipo plaid, debajo de cuyo dobladillo siempre se pueden guardar los temas más odiados…

- El zapato recomendado es el plano. No se debe hacer ruido cuando nos levantamos a recoger un papel que un compi nos ha dejado bajo nuestra silla (el clásico cambiazo)
- El pelo, retirado de la cara. ¿O queréis perderos los folios de tu amiga que está sentada en diagonal y te enseña la solución a esa integral complicadísima? Aunque si usáis las nuevas tecnologías para el copieteo, igual os interesa disimular el pinganillo con un largo flequillo, no pondré yo pegas a eso….
- El bolso, cuánto más grande, mejor. Para llevar cambiazos, tisúes llenos de fórmulas matemáticas, gafas para ver mejor de lejos, todo vale. 
¡Mucha suerte!
El llevar tacones, además de ser mi pasatiempo favorito, me obliga a una actitud ante la vida. Caminar para mí no puede ser algo que haga a la ligera, un tropiezo y me quedo en casa con esguince, sin lucir los nuevos zapatos de la temporada.
Una mujer que se deba mover lentamente en plena hora punta dice mucho. Todo cambia, tanto las personas como las cosas, y en ese movimiento se demuestra PODER. Parece que andas porque te distrae, no porque tengas que ir a ningún sitio con mucha urgencia. En el mar de zapatos planos de suela de goma, te conviertes en algo majestuoso.
Como no queda más remedio que ir despacio, lo mejor es sonreír. Sonríe al taxista, sonríe al policía, sonríe al turista que se aparta educadamente a tu paso, como si estuvieran en medio de tu salón imaginario, y tu fueras la anfitriona.
Si miras a tu alrededor, en ese andar despacio puedes curiosear ventanas, portales, escaparates, personas con las que te cruzas….todo va bien, nada de rush hour.
¡Es tan vulgar ir corriendo a todos sitios!
Una mujer que se deba mover lentamente en plena hora punta dice mucho. Todo cambia, tanto las personas como las cosas, y en ese movimiento se demuestra PODER. Parece que andas porque te distrae, no porque tengas que ir a ningún sitio con mucha urgencia. En el mar de zapatos planos de suela de goma, te conviertes en algo majestuoso.
Como no queda más remedio que ir despacio, lo mejor es sonreír. Sonríe al taxista, sonríe al policía, sonríe al turista que se aparta educadamente a tu paso, como si estuvieran en medio de tu salón imaginario, y tu fueras la anfitriona.
Si miras a tu alrededor, en ese andar despacio puedes curiosear ventanas, portales, escaparates, personas con las que te cruzas….todo va bien, nada de rush hour.
¡Es tan vulgar ir corriendo a todos sitios!

En una semana en la que la revista del saludo se vuelve a empeñar en sacar a los más cutres en su portada, recordamos a otro de los personajes de su época dorada: Carolina Luisa Margarita Grimaldi Kelly, Princesa de Mónaco.
Carolina nació en ese reinado de opereta situado al sur de Francia llamado Mónaco. Desde muy pequeña manifiesta un carácter muy travieso, siendo imposible hacer carrera de ella (como se decía antiguamente, era una casquivana, ahora lo llaman sexo en NY).
Después de mucho pendonear por el Beach Club de Montecarlo, consigue que un caza fortunas llamado Philippe Junot la lleve al altar, con un soso vestido de novia, aunque firmado por Marc Bohan para Dior, y un peinado extraña mezcla entre valenciana y Princesa Leia. Dos años después, en 1980, se divorciaron, después de tontear lo suyo por separado (recordáis sus estilismos en faldita de tenista, persiguiendo a Guillermo Vilas?). Wojtyla, que era muy suyo pa sus cosas, no concedió la anulación eclesiástica a causa de su mala vida, lo que provocó un conflicto entre el Principado y la Santa Sede.

Hasta la muerte de su madre la princesa Grace, vivió unos años de ligoteo que darían grandes beneficios económicos a la revista del saludo: cada semana un novio nuevo, fiestas sin fin, estilismos de pecado en plenos 80, todo hasta la muerte repentina de su madre en 1982, en la que cambió totalmente su vida, pasando a ser la Primera Dama del Principado, un cargo que se limita a asistir al baile de la rosa, al circo y llevar regalos a los niños en navidades (consabidos reportajes del Hola todos ellos).
¿No había más cosas que ponerse encima?En un crucero por Cerdeña conoció a un supuesto multimillonario italiano llamado Stefano Casiraghi, tres años más joven que ella, con el que se casó apresuradamente por encontrarse preñá (si es que su historia tiene más en común con las casquivanas mencionadas de lo que parece). De esa unión nacieron tres guapísimos hijos que heredaron, además de su belleza, las ganas de juerga y vida fácil. El reportaje firmado por Karl Lagerfeld en el cual toda la familia se entretenía cortando en juliana hojas de lechuga, mientras posaban para la cámara en vaqueros ha sido de lo más imitado entre los reportajes de la revista.
Y en 1990 Stephano Casiraghi murió víctima de un accidente al chocar su embarcación contra una ola cuando pretendía revalidar su título de campeón del mundo de off-shore. Sumida en una gran pena, se retira a Saint Remy, pero como todo en ella es tendencia, consigue poner de moda los vestiditos floreados y las sandalias de tiras. Hasta una alopecia provocada por su depresión consigue ser llevada con estilo, y la vimos con pañuelos de colores, estampados, y más guapa que nunca.

En 1996, Carolina de Mónaco empieza a verse con Ernesto de Hang-over, con el que contrae matrimonio, otra vez embarazada (qué fijación), y coincidiendo con el declive de la revista, empieza el suyo personal, empezando a degradarse tanto en lo físico como en lo estético, dejando de lado su creatividad para las mezclas (aunque las suyas siempre de alta costura, eso sí) y limitándose a lucir los estilismos horrorosos marcados por Karl Lagerfeld.
¿Y a qué se dedica ahora? A descansar de las enésimas vacaciones, ora en Kenia, ora en Barbados, a beberse todas las existencias de Burdeos del Principado junto a su pancreatítico marido, y a organizar revivals de su propia vida, como ese último y absurdo baile de la Rosa, en el que quedó patente que está más acabada que Bette Davis.
A pesar de todo, ¡Larga vida a su majestad!
¿Y a qué se dedica ahora? A descansar de las enésimas vacaciones, ora en Kenia, ora en Barbados, a beberse todas las existencias de Burdeos del Principado junto a su pancreatítico marido, y a organizar revivals de su propia vida, como ese último y absurdo baile de la Rosa, en el que quedó patente que está más acabada que Bette Davis.
A pesar de todo, ¡Larga vida a su majestad!
Lo que propongo esta semana es muy etéreo, muy sutil. Desde el blog Manila Style (uno de mis preferidos) me quedo con esta imagen, mix entre lo deportivo y lo clásico, entre lo sencillo (camisa blanca) y el complemento habitual (corbata) llevado de otra manera; en una palabra: ATTITUDE.
De cañas por el Raval, ha llegado el veranoPor cuestiones de trabajo, aterrizo una media de 7-8 veces al año en Barcelona. La mayoría de las veces no tengo tiempo mas que para comprar la prensa, mal comer un bocadillo y volver a toda prisa a El Prat.
Pero esta vez no ha sido así. Con un avión que vuelve a las 18.00 horas, tres horas por delante y un sol espléndido que anuncia el verano, ¿qué puedo hacer? Mi pasatiempo favorito: vagabundear por las calles.
Pero esta vez no ha sido así. Con un avión que vuelve a las 18.00 horas, tres horas por delante y un sol espléndido que anuncia el verano, ¿qué puedo hacer? Mi pasatiempo favorito: vagabundear por las calles.
Uy, !qué inspiración para los tocados! (Manolo Valdés)
Las flores, tendencia estrella de esta primavera, han venido a quedarse
La mezcla de estampados es perfecta en este look, combinado con pitillos y sandalias de tiras, viva el verano!
Atención al color coral, próximamente en sus clonadores habituales...
Aunque los barceloneses abusan el Cobi Style (invención mía que hace mención a las olimpiadas del 92, definido como total look negro, gafapasta de colores, pelo al uno y calzado deportivo), poco a poco se va superando ese período histórico y se empiezan a ver la mezcla de colores, los estampados, la picardía y la valentía para salir de un look encorsetado y minimalista y mirar de frente al siglo XXI.





