
Paseando por las salas pensé: “por qué no puedo utilizar mi creatividad para mejorar el aspecto de mis zapatos? Mi laca de uñas me dió una idea: dos pasadas de barniz rojo por la suela y ya tenía mis Louboutin. Fake? No, nada era más auténtico que mi deseo de estrenar zapatos.
Pero el clima lluvioso de Paris se puso en mi contra. Vestida en un total look negro y “mis” Louboutin, la tormenta empezó a lanzar agua sobre mis pies, y las suelas color rojo quedaron grabadas en el pavimento de la Rue du Temple, a modo de lágrimas por los zapatos perdidos.
Pero mi tristeza dura poco: en alguna parte de la red leo que así empezó todo en la marca, que ese fue el flash que iluminó a Christian Louboutin para crear un zapato con un distintivo diferente…….estaré yo misma a un paso de tener mi propio destello creativo? Continuará

Así que cuando me hablaron de la presentación de la Wallpaper Madrid City guide, la fiesta en el AC Palacio del Retiro era la excusa perfecta para conocer la guía y encontrar en ella nuevos sitios en los que perderme. Las guías Wallpaper, editadas por Phaidon Press, no son guías de viajes al uso, sino pequeños ejemplares para llevar en el bolso, facilitando información fundamental para urbanitas, desde dónde alojarse hasta qué visitar, dónde comer, comprar, ver y ser visto.
Alto! (La modelo y Blogger Mayte de la Iglesia, pillada in fraganti llevándose todas las guías a su alcance)
El simpatiquísimo cocinero Darío Barrio, ¿te gustó el catering con productos madrileños? Respondo yo misma con un titular: Enésimo fracaso de la Operación Tanga!
Preciosa invitada, la cual se quejaba de “no haber ido a la pelu, y estar con un look recién salida de la ducha” ¿Y es que acaso esta belleza necesita aditivos? Pelo rizado y suelto, vestido veraniego y floreado, sonrisa, y las mejores fotos de Madrid como fondo.
Una noche divertida y rodeada de gente interesante, tanto como Madrid.

Dietrich
Monroe and Dimaggio Me da pena ver que se obvie el análisis. Cuanto mas leo y conozco de MODA, más necesidad tengo de conocer más datos: si el pañuelo palestino se pone de MODA, quiero saber qué significa la kefiya, qué connotaciones políticas y sociológicas tiene, qué pasó por la cabeza de Nicolás Ghesquiere para crear tal sucedáneo…y ya que estoy, quiero saber si este director creativo logra unir esta idea con su trabajo al frente de Balenciaga, por qué hay quien piensa que no respeta el legado del maestro, cuál es ese legado, por qué se hundió la casa, por qué su museo en Getaria está envuelto en una polémica de malversación de fondos públicos, una ruptura de relaciones amorosas entre un alcalde y su amante cubano…..
Desconozco si este análisis ha sido hecho por las hordas de adolescentes que se colocaron el pañuelo. Me gustaría creer que cuando lucen la prenda son capaces de analizar de dónde viene, cómo ha sido creada, que mente creativa hizo ese objeto deseable….este mundo no es frívolo, frívolo es lucir el pañuelo sin saber la historia que lleva detrás.
Mi cabeza es cuadriculada, lo sé. Soy ingeniero, no sólo como carrera universitaria, sino como forma de vida. Me gusta descomponer un problema en múltiples subproblemas, conocer todas las causas, estudiar sus alternativas. Por eso no me quedo en el pañuelo palestino, me gusta conocer más y más. Frivolidad, ¿dónde estás?
Rita Hayworth gave good face
Post dedicado al Quinqui.
...........Ladies with an attitude
Fellows that were in the mood
Don't just stand there, let's get to it
Strike a pose, there's nothing to it

Para el resto de los mortales, esos que ni se inmutan con la moda, (entre ellos el marío, que sigue sin comprender mi pasión por los cien metros rebajas), Jimmy Choo les suena a zapatero chino copiando modelitos en su taller de Hong Kong.
Y otras se pensarán que aparecerá un maromo como éste para cortar la cinta….. (Won Bin) Tamara Mellon nació en Londres hace décadas indeterminadas (cuando empiezas a pasarte con el bótox ya es imposible tener una referencia) heredando la pasión por la moda de su madre, modelo y la pasión por los negocios de su padre, uno de los fundadores de Vidal Sassoon. Su primer gran puesto relevante lo consigue en Vogue UK como editora de accesorios en 1990.
Tamara en su despacho, con una alfombra de pelo blanco...como se nota que ella no es la que limpia....
Cuenta la leyenda que un día acudió al taller de Jimmy Choo, un malayo de origen chino, venerado por las millonarias británicas por sus exquisitos zapatos de lujo, hechos a mano. Tamara, que es muy lista, enseguida vió la potencialidad comercial del producto, y el nicho de mercado que quedaba sin cubrir, esos zapatos sexies y femeninos, a la vez que creadores de tendencia. La sociedad empezó a dar pronto sus frutos. Jimmy aportaría su maestría y Tamara las relaciones públicas y el dinero, fundamentales para la expansión de este negocio de lujo.
Tamara Mellon con su novio, el actor Christian Slater (otro que se le ha ido la mano con el bótox en la frente)
Y así empezaron las cosas: yo te presto unos tacones para un editorial con una famosa, yo ocupo un espacio en tu web de 200x150 bytes, yo le regalo unos tacones a Penélope Cruz…..todos empiezan a preguntarse de dónde han salido esos zapatos tan atrevidos….el efecto ya está conseguido. El fulgurante ascenso de esta marca me recuerda mucho al de la firma Marchesa: cortadas por el mismo patrón.
Pero la ambición morena (la rubia ya sabéis quién es) se cegó de éxito y en un plis-plas compró el nombre, la tienda e incluso los calzoncillos del pobre chino, el cual, acorralado, no tuvo más remedio que retirarse a currar como un ídem. Así que en 2001, Jimmy Choo vende a su socia el 50% de la empresa. Ella se queda con el nombre y con Sandra, la sobrina de Choo, como directora creativa y encuentra en Equinox, un holding de lujo, y más tarde en Lion Capital y Tower Brook, a los socios perfectos para el gran lanzamiento internacional.
Pero los planes de expansión de Tamara no tienen fin. En 2007 junto a Rachel Zoe y Harvey Weinstein compran Halston, haciendo una de las peores colecciones expuesta en la semana de la moda de Nueva York en mucho tiempo.

Primeras imágenes difundidas de la colección h&m
Y ahora, el high street. Esta colaboración es perfecta para His Majesty, afianzando su línea de calzado, a la que nunca han prestado demasiada atención, pero también lo es para Jimmy Choo, una manera de darse a conocer entre el gran público. La simbiosis es perfecta. La crónica de los hechos, en noviembre.

- Porque no tendría apenas fotos de los hombres españoles, por mucho que pateara nuestras calles.
- Porque le robarían la cámara o se la romperían en alguna fiesta.
- Porque parecería un catálogo de Amancio.
- Porque sería como fotografiar vintage. Cuando las medias rotas han dado siete vueltas al planeta, aquí están empezando.
- Porque tendría muy poquita competencia a la hora de estar en la puerta de los desfiles (Tatel, Mr Chic y poco más) y ya se sabe que el hambre agudiza el ingenio….
- Porque a la gente interesante y/o que sabe de moda en España, ya la ha fotografiado en Paris o NY (Nati Abascal, Carolina Herrera e incluso Jaime de Marichalar)
- Porque le reto a sacar una foto decente en medio de los 45C de Córdoba, Sevilla o Madrid en estos días de verano.

¿Cuáles son vuestras razones?


Segunda pista:
Tercera pista: 

Donde me cruzaría con estrellas como Ruth Elizabeth Davis comiéndose un helado....Yo quiero ir a un sitio donde me lluevan las invitaciones a fiestas benéficas, a esas a las que la gente acude con vestidos blancos vaporosos, sandalias planas y chaqueta por si refresca. A un lugar donde a mitad del verano tendrás que ir a una boda judía entre clanes newyorkers, y donde los niños ni gritan ni chillan ni juegan a las palas….
En España tenemos un sitio que aspira a ser los Hamptons, pero no es lo mismo. Sotogrande(o tostóngrande para algunos) , al sur de la provincia de Cádiz, reúne todos los veranos a los adictos al golf, polo y demás deportes con marcado acento elitista. Pero no llega a ser los Hamptons porque, además de ser infinitamente más aburrido, por allí empezaron a pulular visitantes como Ana Sosa Quintana o Inés De-sastre, que bajan el caché del lugar, y ya se sabe que los lugares de veraneo sufren las fluctuaciones del IBEX fashion como ningún otro mercado inmobiliario.

Para consolarme, creo que en los Hamptons no me divertiría. No tendría a quién criticar, la perfección me agobiaría, el monocromatismo en tonos pastel destrozaría mi retina y John John no cenaría conmigo ninguna noche….Además, no podría comer pescaíto frito sin remordimientos, el gran placer del verano.
A pesar de todo…¿Volará alguna compañía low cost a Long Island?.
Uf, qué pereza. Me duermo sólo de pensarlo. Si a mí me preguntan, querría compartir mesa y mantel con:
“En cuanto terminemos con el papeleo nos ponemos a comer. Jo, qué bien nos lo estamos pasando!”Karl Lagerfeld. A Karl le cocinaría la cena más rica en hidrocarburos (perdón, carbohidratos) que se me ocurre, para que volviera a engordar. Por cierto, los rumores sobre su retirada de Chanel son infundados; además, vosotros hace meses decidisteis en este blog que se tomó una pócima y vivirá eternamente en Chanel, así que…..

Yves Saint Laurent. Lánguido, depresivo, pero tremendamente interesante. Lo acribillaría a preguntas, sobre la moda, Tom Ford, Pilati, sus fuentes de inspiración…..

Marisa Berenson. Le preguntaría cuál es el secreto de su belleza madura, pues esa serenidad y esa cara no se consiguen sólo con cremas carísimas, bótox y demás cirugías faciales.

Carolina Herrera. Aquí en España se la asocia injustamente con el pijerío y las mechas, pero se trata de una mujer tremendamente interesante, que hace moda para señoras como ella y que no engaña a nadie con falsos efectismos de pasarela. Camisa blanca, falda negra y zapatos sin plataforma ni pee toe. Por cierto, los peep toe han muerto.

Takeshi Kaneshiro. A estas alturas de blog, sobran explicaciones del porqué.
Y vosotros, con quién cenaríais? (podéis contestar a través de la encuesta)
Sin embargo, en este desfile todo era diferente. Sin darme cuenta, la fuerza de las prendas me obligaba a apartar la vista de la cámara y a detenerme con mis dos ojos a disfrutar; sufro el síndrome del japonés en plenas vacaciones por Europa y no consigo recrearme en el momento, y este desfile lo merecía.
La pasión de José Castro por el cine de terror, y su pasado vinculado a la funeraria familiar se integran en la puesta en escena de este show. Redrum era en la película El resplandor, de Kubrick, el cuarto rojo (red room en inglés) en el que Jack Nicholson coqueteaba con la muerte, pero además significaba asesinato (murder), al leerlo al revés. El paisaje nevado y el color de la sangre causan la locura de Jack Nicholson, y esos son los elementos básicos de la colección. Pero en esta presentación en Cádiz se colaron algunas prendas de la colección Blue Sky, también inspirada en películas como Blade Runner.
Definitivamente, José Castro está llamado a ser director creativo de una gran casa. Sólo queda que algún grupo inversor-La Caixa y sus fundaciones, Florentino Pérez, incluso Amancio, que ya le ha encargado los bolsos para Bershka-se decidan a soltar la pasta. Mientras tanto, algunas como yo, sueñan todas las noches con que les toque la lotería y comprar de un plumazo toda la colección, como hizo Isabella Blow con un jovencísimo Mcqueen, a quién catapultó a la fama.
(Photos by Raquel-Gratis total)












